Sé innovador. Tu público come queso.

Pero no cualquier tipo de queso.

Miles de personas que viven en mi ciudad, Barcelona, están siguiendo una dieta específica que consiste en proteínas y verduras, poca grasa, casi nada de hidratos de carbono, ni aceite. ¿Puedes imaginar cuánta gente de esta gran metrópolis estará comiendo queso bajo en grasa mientras lees este artículo? Se trata de una tendencia que va en aumento y que probablemente alcanzará importantes cifras en los próximos años en Europa y América del Norte.

Sin embargo en esta misma ciudad, no conozco ningún restaurante que sirva siquiera un plato especialmente pensado para que estas personas sacien su apetito y puedan sentarse, relajarse y disfrutar con el resto de la población aficionada a comer fuera. Se quedan excluidas o deben romper su dieta. Esto les puede hacerse sentir frustradas y hasta puede llegar a afectar sus relaciones sociales.

Algo no cuadra. 

Mientras tanto, en el puesto que vende fiambre y queso del mercado de mi barrio, una de las dependientas que tiene una personalidad gregaria y afable se dio cuenta de que muchos de sus clientes, hombres y mujeres, pedían cada vez con más frecuencia queso bajo en grasa. Investigó un poco, conectó los puntos y comenzó a asumir el papel de asesora y animadora. Ahora, cuando un cliente le pide queso fresco y lonchas de pechuga de pavo, por ejemplo, ella le pregunta con simpatía y una sonrisa contagiosa en su rostro: «¿Está siguiendo esa dieta alta en proteínas y baja en grasa que se ha vuelto tan popular?»

¿Es una pregunta intrusiva?

No.

¿Es una mujer inteligente?

Sí.

Presta atención a lo que está pasando con su público. Observa, escucha, pregunta y obra en consecuencia.

Como conoce sus productos y ha investigado sobre las necesidades específicas de esa dieta que está de moda, puede ayudar a sus clientes a elegir y puede sugerir diferentes carnes y quesos que algunos clientes quizás no conozcan. También incluye en su inventario más variedades para atender a este público específico.

¿Qué consigue?

Ayudar a sus clientes, aumentar las ventas de su negocio familiar y cultivar un creciente grupo de clientes fieles que ven claramente que sus necesidades se tienen en cuenta. Y ella disfruta estableciendo una relación especial con ellos que es amistosa, familiar y siempre llena de anécdotas.

Ha aprendido a hablar el mismo idioma que sus clientes. Una táctica estratégica brillante.

Y ¿sabes qué? Eso no es todo.

En el proceso de establecer este tipo de interacción, continúa aprendiendo sobre las necesidades cambiantes de sus clientes. Lo único que se vende en su puesto es fiambre y queso, pero las oportunidades estratégicas son muchas con un solo ingrediente adicional: la innovación creativa.

La innovación creativa es el ingrediente clave que es capaz de sacar un proyecto, empresa, organización y hasta una sociedad de una crisis y hacer que tenga una vida saludable y sostenible.

Puedes añadir todo lo que necesites de este ingrediente, sin restricciones. No hay riesgo de toxicidad ni tiene fecha de caducidad. Es un producto natural, orgánico y de cultivo local.

Para las grandes organizaciones, el ingrediente de innovación creativa podría ser la exploración de cómo se puede encajar mejor en el mundo, conectar con las personas y ser más relevantes para sus vidas, en lugar de centrarse exclusivamente en el crecimiento. Y para la pequeña y mediana organización y proyecto hay muy buenas noticias: resulta más fácil aumentar la capacidad de innovación en poco tiempo porque su estructura es más pequeña, con menos personas y es más flexible que las grandes empresas.

Por lo tanto, puedes buscar constantemente ideas creativas dentro de tu equipo y con tus clientes y poner esas ideas en práctica sin mucha o ninguna reestructuración. Puedes experimentar, probar cosas nuevas y establecer flujos de comunicación para escuchar a tu público — escuchar sus necesidades, lo que valoran y las razones que les llevan a tomar ciertas decisiones.

¿Puedes permitirte no hacerlo?

Veo establecimientos todos los días cuando paseo por las calles de Barcelona que podrían hacer algo diferente si una ráfaga de estrategia creativa entrara por sus puertas y les reordenaba los papeles y las ideas. Tengo que contenerme para no entrar en algunos de ellos y hacer una sugerencia. A menudo me contiene la sabiduría de un amigo o amiga que me acompaña, plenamente consciente de que está con una estratega indomable y que me recuerda que algunas personas simplemente no van a entender mis consejos no solicitados ni mi entusiasmo. O tal vez me recuerde que esto es lo que hago para ganarme la vida y pasar el día asesorando a la gente en la calle no es un gran plan de empresa.

Pero la verdad es que me encuentro a menudo con ejemplos de organizaciones y proyectos (tanto físicos como virtuales) que no observan, escuchan ni toman decisiones ancladas en las necesidades, realidades de la vida, valores y tendencias de su público — un público que está en un proceso continuo de cambio y evolución.

La vida no es estática. Un ladrillo es estático. No hay que confundirlos.

Mucha gente busca continuamente soluciones para hacer que su vida sea mejor, más sana y equilibrada. Y es aquí donde entras tú.

Por lo tanto, a los cientos de pequeños cafés de mi ciudad que ahora ofrecen desayunos económicos anunciados en pizarras en sus puertas, les digo: Muy bien por prestar atención a la crisis económica, pero no te detengas ahí, eso no es suficiente.

Sé el primero en innovar: ofrece un desayuno sencillo, económico que sea bajo en grasa e hidratos de carbono para las incontables personas de esta ciudad que han empezado a alimentarse de esta manera. Tendrás una cola a la puerta.

Este es solo un ejemplo de un sector; las oportunidades para todos los sectores y todos los proyectos, grandes y pequeños, están abiertas y esperando a que alguien las descubra.

La innovación creativa no es cara y si necesitas un poco de ayuda desde fuera para iniciar el proceso — búscala. Será la mejor inversión que hagas en esta década.

Con esto en mente, para todas las personas que tengan entre manos cualquier tipo de proyecto, mi mensaje es, como decimos en mi tierra: Despierta y huele el café. Presta atención, sé creativo e innova. Soluciónale un problema a alguien.

A nosotros, tus clientes, nos alegrarás el día.