El disco duro y el cerebro

La primera imagen es mi disco duro. Dejó de funcionar.

La segunda imagen es mi cerebro. Sigue funcionando.

Una diferencia importante entre lo que hacen nuestros ordenadores y lo que hacen nuestros cerebros es que aunque nuestros discos duros dejan de funcionar, nuestros cerebros no.

Otra diferencia es que los discos duros se fabrican en serie.

Nuestros cerebros son maravillosamente y excepcionalmente únicos.

Sí, es cierto.

Pero eso es solo el principio. Hay más.

Nuestros cerebros dan forma a quienes somos.

Y es quienes somos quienes dejan su huella en el mundo y en las personas que nos rodean.

No nuestros discos duros.

Es quienes somos quienes crean proyectos y se atreven a darles la vida, se atreven a fracasar y se atreven a volver a intentarlo.

No nuestros discos duros.

Hoy día, es una tentación fusionarlos —el cerebro y el disco duro— para convertirlos en uno, para celebrar sus similitudes, para desear que funcionen de la misma manera.

No lo hagas.

Te perderás conocer la misma naturaleza de tu existencia:

tu capacidad de pensar creativamente, de pensar despacio, de repensar;

tu capacidad de cometer errores, asumir riesgos, caer y volver a levantarte;

tu capacidad de conectar ideas, de percibir necesidades, de hacer preguntas y escuchar en silencio;

tu capacidad de crecer, de reír, llorar, enfadarte, pedir ayuda y luego aprender;

tu capacidad de sentir curiosidad, de ver la imagen completa, de caer en la cuenta;

tu capacidad de actuar, de dar un salto de fe, de desafiar a la razón, de empezar de nuevo, de cambiar de dirección;

tu capacidad de lograr el éxito al trabajar por lo que crees y sacar fuerzas de lo que valoras.

Lo que el mundo necesita, más que nunca, ahora mismo, es lo que ereslo que decidas ser, lo que decidas hacer, lo que decidas comunicar y a quien decidas comunicárselo.

Un ordenador y su disco duro no pueden hacer eso.

Tú y tu cerebro sí.

…………………….

Nota de la autora: la imagen del disco duro es de mi ordenador portátil Macintosh. La imagen del cerebro es de una resonancia magnética craneal que me había hecho porque tenía mucha curiosidad.

Si quieres ver algunos segundos de un cerebro —mi cerebro— en movimiento, haz clic aquí o mira el vídeo a continuación.