Cero tweets

La era digital es cool.‬ ‪Es seductora y muy conveniente.‬ ‪Nos puede hacer la vida más fácil, más rápida e incluso más visible‬ —pero no siempre.‬

Algunas cosas pueden volverse invisibles —‬ ‪las vidas de algunas personas, por ejemplo.

En nuestro mundo laboral, hay un gran grupo de personas que son invisibles a la mirada digital.‬ ‪Incluso en nuestros propios proyectos o empresas, los nombres de las personas que hacen algunos de los trabajos más importantes podrían no aparecer jamás en los primeros puestos de los resultados de una búsqueda en Google.

La gran mayoría de las personas que trabajan en proyectos —muchas veces en proyectos grandes— están ocupadas haciendo el trabajo que debe hacerse para que el proyecto funcione.‬ ‪Por lo general son anónimas, desconocidas y el público en general rara vez ve su nombre en luces de neón. 

Y, en general, eso está bien. La gente trabaja en equipos plenamente conscientes de que no son las estrellas o incluso parte del reparto principal y de que otros rostros y nombres aparecerán cuando se hable de un determinado proyecto, idea o producto. ‪Así es como están las cosas.

Seguro que todos hemos pasado por esto por lo menos una vez en nuestra vida laboral.

Por eso, estratégicamente hablando, de vez en cuando es muy importante identificar y reconocer a las personas que conforman esa parte invisible del mundo laboral que nos rodea.‬

Sabes a quiénes me refiero… a las personas que organizan la logística de la conferencia, las personas que desmenuzan y aclaran problemas complejos de contabilidad, las personas que se sientan con un paciente durante horas, las personas que diligentemente traducen los textos que fluyen por nuestras vidas, las personas que pasan días en un laboratorio inclinadas sobre un microscopio, las personas que tratan infatigablemente de convencer a los clientes para que compren un nuevo producto, las personas que diseñan los materiales de una campaña nacional, las personas que se sientan cada día en una fábrica agobiante delante de una máquina, las personas que dejan todo impoluto antes y después de que los miembros de la junta directiva aparezcan.‬

Ya sabes, investigadoras, profesores, formadoras, cocineros, organizadoras, ingenieros, albañiles, programadores, voluntarias, técnicos y secretarias.‬

La lista, obviamente, podría seguir.‬

Sin estas personas, nuestros proyectos, no importa lo grandes o pequeños que sean, simplemente nunca despegarían.‬ ‪Y seguramente nunca saborearían la dulzura del éxito.

Y eso lo sabemos.‬ ‪Por ejemplo, vamos a imaginar que alguien se te acerca ahora mismo y te da 15 minutos para formar mentalmente un grupo de personas que constituyesen el equipo perfecto para un proyecto determinado.‬ ‪El único criterio es que tienes que conocerlas.‬ ‪Después de seleccionar unos pocos genios creativos para dirigir el proyecto, me imagino que vas a buscar en tu memoria a todas las personas con las que has trabajado, remontándote tan lejos como puedas, y elegirás a las personas que demostraron que realmente saben cómo trabajar.‬ ‪Apuesto a que vas a elegir a las personas que lograron sacar adelante el trabajo, las personas que hicieron que sus capacidades brillaran porque valoraban su contribución y lograr un buen resultado.

Esas son las personas que queremos en nuestro equipo.‬

Puede que no salgan en los primeros resultados de una búsqueda en Google.‬ ‪Tal vez tengan cero tweets.‬ ‪Pero son el corazón de cualquier proyecto.‬ ‪Recordarnos a nosotros mismos de esto de vez en cuando nos ayudará a mantener nuestro campo de visión abierto, incluyente y a mantener un sentido de equilibrio en la era de la identidad digital.

Por cierto, hoy podría ser un buen momento para decir a alguien de tu círculo, alguien que se esfuerza, entre bastidores, «te veo y realmente aprecio lo que haces».‬

Y si ha pasado demasiado tiempo desde que alguien te lo dijera a ti ¿qué tal si te lo dices a tí también? —ahora, en voz alta.

«Te veo y realmente aprecio lo que haces».‬

Es una antigua práctica muy sencilla llamada reconocimiento —iluminar lo que no se ve, lo invisible.‬ ‪Y es una estrategia humana que vale su peso en oro.